La muerte de un ser querido suele ser dolorosa y el duelo puede durar mucho tiempo, pero perder a tu compañero de vida, ese al que veías cada mañana a tu lado y con quien pasaste los mejores momentos es un luto que se llevará por siempre, por mucho que pasen los años y nuestra vida se vaya recomponiendo.
Liam Neeson perdió a su esposa el año 2009 cuando Natasha Richardson tuvo un accidente menor mientras esquiaba en Canadá que la dejó con serias lesiones en su cabeza quedando en estado vegetal. Natasha donó su corazón, riñones e hígado para seguir dando vida a otros y aquí te dejamos el testimonio de Liam respecto a esta dolorosa pérdida.
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