Muchos pensamos que vivimos en un barrio seguro donde aún nuestros hijos pueden salir a jugar con sus amiguitos sin tener que preocuparnos de que algo malo pueda pasarles y mucho menos pensamos que en nuestra propia casa puede acontecer algo extraño, sobre todo cuando se han tomado todas las medidas de seguridad pertinentes, pero a veces nos llevamos desagradables sorpresas.
En Kiefer, un pueblo de Estados Unidos donde viven 2 mil personas una familia dormía tranquilamente cuando sintieron ruidos extraños en su hogar y pensaron que algún animal había entrado a la casa.
El padre de la familia alertado fue a la pieza de su hijo y encontró junto a su cuna a un sujeto extraño que se preparaba para llevar a cabo su secuestro. Afortunadamente este padre pudo inmovilizarlo mientras llegaba la policía que identificó al sujeto como Bradley Hill de 20 años.
El hombre declaró que si quería llevar a cabo el secuestro de un bebé pero que en realidad no era el de esta familia, pues se había equivocado de casa.
El secuestrador no era habitante del pueblo y aún se desconocen los motivos por los que quería llevar se a aun bebé.
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