Algunas personas pasan por una especie de crisis existencial. Dudamos qué somos y qué queremos; y la mayoría pasamos por esas interrogantes, y no hablamos sólo de los seres humanos, sino también de los animales.
Justamente eso pensamos le está pasando a esta iguana de las Islas Caimán.
Un buen ejemplo de lo que decimos es el comportamiento de este reptil: se ve tan grande y tan… ¿perro?
Se sabe que estas iguanas están en peligro de extinción. Pero, podemos darnos cuenta que este animalito se encuentra en buenas manos. Se nota que ha estado un buen tiempo con su dueño. Y que le ha entrenado muy bien para ser su compañero de andanzas.
Por eso, ¿quién dijo que una iguana no puede ser el mejor amigo del hombre?
¿Qué te parece?






