No hay duda: los gatos son de los animales más inteligentes e intuitivos que hay en todo el mundo. Pero lo mejor de ellos es que también tienen un lado tierno, gracioso y hasta ridículo que todos los que tenemos un gato hemos visto.
Entre las mayores diferencias que tienen los gatos con los cachorros es cuando le enseñas a usar el baño: los gatos lo entienden al instante, mientras que los perritos se demoran un poco (o a veces bastante).
Los gatitos pequeños lo hacen en su caja de arena y la mayoría entiende la dinámica de inmediato, pero este pequeñín no sabía muy bien qué hacer en su primera vez en su baño personal. De hecho, dudo que haya hecho sus necesidades de forma «satisfactoria», pero al menos aprendió de sus errores y nos entregó un graciosísimo momento que puedes ver a continuación:
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