Sin duda, el mar no es un lugar seguro. Y lo es por culpa de nosotros mismos que lo hemos hecho un basural. Está lleno de plásticos y todo tipo de basura y es la vida marina la más afectada con todo esto.
Por eso es que esta ballena se acercó hacia un bote pidiendo ayuda.

Ocurrió en las costas de Sidney. Los tripulantes de una pequeña embarcación pesquera se ven sorprendidos por la extraña visita. La pobre criatura tenía una bolsa de plástico y una cuerda enredada en el cuerpo. Los pescadores podrían haberla ignorado, pero afortunadamente, tuvieron la empatía de ayudar a la ballena a desenredarse.

Al final, lo consiguieron. Ahora la ballena está feliz de poder nadar libre y más cómoda.
Un hermoso gesto, pero obviamente, podríamos evitar éste tipo de escenas tratando de no tirar más basura al mar ¿no crees?
Creemos consciencia, debemos cuidar a la naturaleza ¡Comparte!






