Cuidar la seguridad mientras estás frente al volante es algo fundamental a la hora de conducir, pues no sólo pones en riesgo tu vida y la de la gente que llevas, también la de los peatones y los otros automovilistas.
Por eso, lo peor que se puede hacer es conducir bajo los efectos de la bebida…como lo hacía Reagan. Ella es una bebé de 8 meses que, adorable y todo, debió ser detenida por seguridad.
Reagan se encontraba paseado feliz y despreocupadamente en su carro de juguete, cuando un oficial de tránsito advirtió que llevaba una botella de agua abierta en él y estaba más que claro que la bebé había estado disfrutando de su contenido mientras conducía.
Más tarde, Reagan le dijo a los medios que la botella no era suya.
El oficial quedó tan encantado con la ternura de la bebé, que le creyó su historia y la dejó ir sólo con una advertencia:
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