Esta historia nos muestra que el instinto de madre es muy fuerte. Muchas madres adoptan bebés para darles una familia, acogerlos y darles el amor que tanto necesitan.
La madre cuida y protege a su especie pero, en ocasiones, esto va más allá.
Y esto ocurrió con dos especies distintas.
La madre que conocerán tiene mucho amor para dar. Se trata de una gatita que recientemente había tenido a sus gatitos y, además, cuida a tres tiernos patitos. Se ve feliz siendo su madre adoptiva.
Y los patitos buscan cobijo y calor.
Y como ves, donde hay lugar para unos, hay lugar para todos.


¿Una gran mamá, no crees? ¡Comparte!






