Una tormenta de nieve puede ser fatal para cualquiera si no contamos con la ropa adecuada ya que las bajas temperaturas pueden hacer que nuestro cuerpo se congele y nuestros signos vitales se apaguen en cosa de horas. Ningún humano podría sobrevivir a las bajas temperaturas pero hay quienes lo han logrado para contarlo.
El protagonista de esta historia es Justin Smith un joven de 25 años que pasó ma´s de 10 horas bajo una tormenta de nieve, siendo encontrado por su padre al lado de la carretera. Cuando llegaron los equipos médicos todo indicaba que estaba muerto por congelamiento ya que sus signos vitales no respondían.
Los paramédicos trataron de reanimarlo pero Justin no tenía pulso. De hecho el equipo forense iba a declararlo muerto por congelamiento, pero un médico quiso intentar reanimarlo una vez más extrayendo su sangre para calentarla y devolverla a su cuerpo.
Su padre devastado no quería dejarlo ir y tras decirle «te amo» algo que puede ser catalogado como un milagro con ayuda de la medicina y de la última oportunidad que quiso darle un médico.
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